Consolidando la Gestión Efectiva en las Áreas Naturales Protegidas

En las últimas décadas es creciente el reconocimiento a las Áreas Naturales Protegidas (ANP), no solo por su rol fundamental en la conservación de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos, sino también por su contribución al bienestar y calidad de vida de la población. Sin embargo, la transformación de los ecosistemas también se ha dado de forma más rápida y extensa en comparación con otros periodos de la historia humana, ocasionando pérdida de la biodiversidad y la degradación de muchos servicios ecosistémicos (Evaluación de los Ecosistemas del Milenio 2005). Ante ello, la política institucional del SERNANP se centra en el manejo de las ANP con un enfoque de gestión efectiva, para lograr el objetivo de conservación de estos espacios naturales que proveen de servicios ecosistémicos a la población.

Uno de pilares para alcanzar la gestión efectiva en las ANP es la planificación estratégica, convirtiendo los procesos de elaboración/actualización de Planes Maestros en el “punto de partida” de la gestión efectiva, por ser un documento que orienta la toma de decisiones relacionadas al logro de objetivos priorizados a cinco (5) años, pero enmarcado en una “mirada larga” de visión a veinte (20) años del ANP.

Los Planes Maestros se enmarcan en un ciclo de gestión (planificación, implementación, reporte y evaluación de la implementación del Plan Maestro)  que, si bien es cierto, contempla su implementación a cinco (5) años, permite que se realicen reportes y evaluaciones anuales que conlleven a una retroalimentación para realizar, de ser necesario, las adecuaciones que correspondan en la planificación del ANP, lo cual hace que la planificación estratégica en las ANP también sea adaptativa; más aún, considerando que pueden ocurrir cambios en las condiciones ambientales, sociales y económicas de las ANP y su entorno.

Un factor clave para el logro de la gestión efectiva es el involucramiento de los actores en cada fase del ciclo de la gestión, generando un balance entre los diferentes intereses que tiene la sociedad frente a las ANP, tanto en relación a los beneficios que perciben, como mediante su participación, estableciendo compromisos para la conservación de los valores del ANP y brindando viabilidad a la implementación de lo planificado. Así, hemos pasado de la idea de que la gestión de las ANP es exclusiva del sector ambiental, a una gestión que viene promoviendo la corresponsabilidad social y sectorial, fomentando cada vez más la participación activa de los actores y el reconocimiento de las ANP como un valor público.

Lo anterior, sumado a las diversas y cambiantes presiones sobre las ANP, obliga no solo a fortalecer las capacidades del personal de la Unidad Operativa Funcional de Políticas y Prospectiva –que tiene entre sus funciones brindar soporte técnico a las Jefaturas de las ANP para que realicen su planificación estratégica–, sino también a asumir desafíos como el de una planificación hacia una gestión de las ANP integrada al territorio que incluya tanto las ANP, sus zonas de amortiguamiento, así como el paisaje con los diferentes usos de la tierra. Así mismo es un reto la actualización, colección, sistematización y análisis de datos, según las necesidades de planificación de cada ANP.

Genaro Yarupaitán Galván
Responsable de la Unidad Operativa Funcional de Políticas y Prospectiva-DDE
SERNANP