Desarrollo Sostenible: lo de hoy para el futuro

Sin duda alguna, el término “Desarrollo Sostenible”, aún desconocido por muchos, va a ir ganándose con el tiempo la importancia que se merece.

De acuerdo con la definición de la Comisión de Brutland, desarrollo sostenible se refiere a "el desarrollo que asegura las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para enfrentarse a sus propias necesidades", es decir, que las actividades que realizamos hoy no afecten al bienestar del futuro de las siguientes generaciones.

Según este planeamiento, el desarrollo sostenible debe conseguir a la vez:

- Satisfacer a las necesidades del presente, fomentando una actividad económica que suministre los bienes necesarios a toda la población mundial.

- Satisfacer a las necesidades del futuro, reduciendo al mínimo los efectos negativos de la actividad económica, tanto en el consumo de recursos como en la generación de residuos, de tal forma que sean soportables por las próximas generaciones. Cuando nuestra actuación supone costos futuros inevitables (como la explotación de minerales no renovables), se deben buscar formas de compensar totalmente el efecto negativo que se está produciendo (por ejemplo desarrollando nuevas tecnologías que sustituyan el recurso gastado).

En ese sentido, el objetivo del desarrollo sostenible es definir proyectos viables, que permitan juntar los aspectos económicos, sociales y ambientales al momento de realizar las actividades humanas.

- Económico: funcionamiento financiero clásico, pero también capacidad para contribuir a la creación de empresas de todos los niveles.

Si bien durante muchas décadas la economía tradicional era el pilar de las naciones, llegó un momento en  el que distintas disciplinas, como la biología, ecología y sociología señalaron que la falta de sostenibilidad en el modo de la producción traería consigo tarde o temprano graves problemas para todos.

Por ello, se requiere pasar de una economía basada en una abundancia aparentemente ilimitada de recursos y de espacios libres, a una economía en la que se considere la naturaleza, expansión, calidad y complejidad del total del stock de capital, incluyendo el estado en que se encuentran los cuerpos y las mentes humanas, lo que equivale a concebir el planeta Tierra como un auténtico Navío Espacial Tierra que dispone de recursos y espacios limitados y constituye por tanto una restricción a la actividad económica.

Ello implica, necesariamente, una preocupación por un futuro que supere las posiciones individualistas y egoístas a ultranza. En este sentido la solidaridad no debe circunscribirse sólo al espacio; debe extenderse también en el tiempo. "Una comunidad que pierde su identificación con los intereses de la posteridad y que pierde, por tanto, su imagen del futuro, pierde su capacidad para tratar de problemas del presente y pronto pierde incluso su rumbo". (Desarrollo Económico Sostenible, Relaciones Económicas Internacional y Recursos Minero-Energéticos en Colombia, Luis Guiller Posada y Elkin Vargas)

- Social: buscar un bienestar social en los ámbitos del proyecto, desde los trabajadores hasta las comunidades locales  y la sociedad en general.

En ese sentido, la equidad social es una condición fundamental para el desarrollo sostenible, incluso como forma de asegurar la continuidad y permanencia del desarrollo y la solidaridad entre generaciones. Es necesario terminar con la pobreza, para que pueda florecer una sociedad más justa y más equilibrada; consiguiendo de este modo el surgimiento de nuevas culturas que permitan una adecuada sostenibilidad, las cuales optarán por el uso eficiente y racional de los recursos naturales y humanos, eliminando la pobreza y alcanzando niveles de vida más altos.

- Ambiental: conservando de la biodiversidad y de los ecosistemas, disminuyendo el uso de recursos no renovables o lentamente renovables y sus emisiones o residuos.

En este contexto, la Fundación por la Social Democracia de las Américas plantea que existen varias acciones que pueden y deben adoptarse para llegar a conseguir este tipo de desarrollo a futuro, tales como:

- Reformar el marco jurídico para garantizar la protección y restauración de áreas naturales, para conservar e impulsar la biodiversidad con acciones que las hagan compatibles con el desarrollo económico y social de las comunidades y ciudadanos que habitan en dichas áreas naturales protegidas.

- Promover una nueva cultura ecológica.

- Actualizar el inventario de recursos naturales.

- Ampliar las áreas protegidas.

- Garantizar la protección y restauración de áreas naturales, para conservar e impulsar la biodiversidad presente en el territorio nacional, impulsando acciones que las hagan compatibles con el desarrollo económico y social de las comunidades y ciudadanos que habitan en dichas áreas naturales protegidas.

- Estimular la explotación y el aprovechamiento de los recursos naturales necesarios para el desarrollo de nuestra  sociedad, sobre la base de criterios ecológicos sustentados en el respeto a la diversidad de las regiones del país.

- Apoyar la agricultura orgánica y la ganadería ecológica.

- Impulsar la práctica de pesca y acuicultura con criterio estricto de sustentabilidad ambiental y justicia social.

- Fomentar el desarrollo de sistemas  de producción limpia en procesos industriales, productos y servicios.

- Promover la participación activa de la sociedad en programas de ahorro de energía.

- Desarrollar y aplicar un programa de fomento de las energías renovables para cubrir un porcentaje significativo de la demanda de energía primaria en los próximos años.

- Fomentar los medios de transporte colectivo con base en una política y criterios de movilidad sostenible y de seguridad en la planificación de las infraestructuras y de los servicios del transporte.

Entonces, ¿por qué apostar por un desarrollo sostenible?

La respuesta es simple, porque vivimos en un planeta en el que los recursos no son ilimitados, y desde hace muchas generaciones venimos haciendo un mal uso de ellos. Es momento de dejar de priorizar solo el beneficio económico olvidándonos del problema de raíz, que queramos o no, hemos comenzado a sufrir desde hace varias décadas con consecuencias palpables como el cambio climático y el agotamiento de los recursos. Aún queda una esperanza y depende de todos nosotros hacer que se vuelva realidad, apostemos por la sostenibilidad.

¿Pero, cómo conseguirlo?

Para dar con la respuesta, primero debemos confrontarnos con algunos pensamientos que en muchos casos se dan en el presente:

- "Muchos hombres creen que al encontrarse distantes a las zonas ricas en naturaleza, no les afecta lo que pase con ellas"

-  El éxito y el desarrollo de la industria, la tecnología y la economía se basa en el control y el dominio de la naturaleza

- Nuestro planeta cuenta con una ilimitada cantidad de recursos a disposición de todos nosotros

Si nos seguimos guiando de estos pensamientos, qué herencia vamos a dejarles a las futuras generaciones si no se valora el propio presente. Felizmente, actualmente existen personas e instituciones comprometidas en desarrollar programas educativos y de difusión, que tienen como principal objetivo informar e instruir a las personas en todos los tipos de actividades alternativas que existen para la realización de un modelo económico, social y ambiental sostenible.

La Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2014), una iniciativa creada por la Naciones Unidas y promovida por la UNESCO, considera esencial que el conjunto de la ciudadanía debe asumir un papel activo en los cambios que hagan posible la supervivencia de la humanidad y la universalización de los Derechos Humanos. “Las minorías han puesto en marcha siempre los cambios en la historia, un 10% de consumidores conscientes puede remodelar el modelo de producción”.

 

CONOCE CÓMO SE FOMENTA EN LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS EL DESARROLLO SOSTENIBLE

 

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