Edelmer Castillo Honorio: “El hulk del Parque Nacional del Río Abiseo”

 

Natural de Culpuy, distrito de Condormarca, en la Zona de Amortiguamiento del Parque Nacional del Río Abiseo (PNRA), Edelmer Castillo Honorio recuerda con orgullo que el 15 de setiembre de 2005 empezó sus labores como guardaparque oficial. Hoy, después de más de 10 años de labores, siente que ha aprendido a valorar mucho más la conservación pues le ha ayudado a conocer más la flora y fauna del PNRA.

 

 

 

En el 2004, Edelmer ingresó como guardaparque voluntario en el Sector Occidental, apoyando en trabajos de investigación al grupo disciplinario de APECO, permitiéndole aprender y desempeñarse en el conocimiento de mamíferos menores como los Thomasomys, Aecomys y Akodon. Su actitud guerrera -por lo cual se ganó el apelativo de hulk- y su gran amor por el Abiseo, le han hecho ganarse el respeto y la confianza de las comunidades y de sus compañeros.

 

 

Su amor por las Áreas Naturales Protegidas lo ha llevado a visitar la Reserva y el Santuario Nacional de Calipuy, ubicados en la provincia de Santiago de Chuco. Además, Edelmer añade que le agrada mucho acompañar a investigadores y especialistas del Abiseo, pues esto le permite aprender y conocer las múltiples disciplinas que desempeñan en sus labores.

 

Una de las experiencias que más recuerda, es cuando tuvo que acompañar a un grupo de investigadores a la ruta Montecristo. En el camino de retorno a Puerta del Monte, las mulas ya no estaban pues habían derrumbado la pirca. Uno de sus compañeros guardaparque fue en busca de las mulas, mientras él y los investigadores avanzaban hasta Cueva Manachaqui. Candados y mojados por la lluvia, armaron el campamento sólo con los equipajes de mano y sus bolsas de dormir. A la una de la mañana su compañero regresó con las mulas, que se habían ido hasta el PVC Chigualén, a 12 horas de camino desde Puerta del Monte. A esa hora, él y su compañero emprendieron el camino a Puerta del Monte por los aperos. Por la mañana continuaron rumbo a Cueva Manachaqui donde se encontraban los investigadores. Luego todos juntos regresaron al PVC Chigualén, llegando en horas de la tarde, todos con bien pero cansados.