Conservación para no conservacionistas


No es casualidad que los temas ambientales y de conservación estén cada vez más de “moda”, no solo en nuestro país, sino como una tendencia mundial. Hoy por hoy, la globalización y el avance tecnológico han sido claves para acercar y familiarizar más a la población, no solo sobre la importancia del cuidado del ambiente, sino sobre las consecuencias de las malas prácticas.

En ese sentido, existe un público cautivo cada vez más creciente predispuesto a “consumir” temas ambientales, y esa es una gran oportunidad que no debemos dejar pasar. Desde el SERNANP, hemos entendido que para lograr un verdadero cambio favorable hacia nuestras áreas protegidas debemos crear conciencia en nuevos públicos objetivos, que con el tiempo nos traerán como resultado generaciones fidelizadas y comprometidas; es a lo que llamamos conservación para no conservacionistas.

Una de las lecciones aprendidas en los últimos años ha sido que no se puede lograr un real involucramiento sin convertir a nuestro público en un verdadero protagonista de la historia. ¿A qué nos referimos con eso? Se trata de reorientar la comunicación tradicional hacia una comunicación participativa.

Durante muchas décadas el Estado ha permanecido alejado de la población, brindando mensajes unidireccionales sin brindar la posibilidad de retroalimentación, ahora esta noción parece extinta, pues el éxito de las comunicaciones en una institución se mide en relación al involucramiento de su público objetivo en sus temas priorizados.

Entonces, la clave para que la visión y misión de una institución como el SERNANP se vuelvan parte de la agenda mediática y social, y por ende pública, es que los nuevos públicos poco familiarizados con la conservación (que representan el mayor porcentaje de la población peruana), se vuelvan atraídos por ella aprovechando los nuevos canales de comunicación que promuevan su activa participación, y que los conviertan en la voz de la conservación, comenzando así una gran cadena de interés en el tiempo.

Ello solo es posible identificando las diversas aristas con las que cuenta la conservación, para introducirlas, adaptarlas y asociarlas a los hábitos, costumbres y tendencias de una generación cambiante; es decir, lograr que forme parte de su vida diaria, en ese punto podemos hablar de éxito.

Claudia Zevallos Huamán
Responsable de la UOF de Imagen Institucional y Comunicación Social

SERNANP