Las mil y un caras de la biodiversidad

¿Sabías que el Perú es uno de los 12 países con más ecosistemas y que ellos tienen una importancia estratégica a nivel mundial por ser muy productivos y contar con un enorme potencial para el desarrollo de actividades sostenibles?

Recordando un poco, en nuestro país se reconocen 11 ecorregiones, que comprenden el mar frío, el mar tropical, el desierto costero, el bosque seco ecuatorial, el bosque tropical del Pacífico, la serranía esteparia, la puna, el páramo, los bosques de lluvias de altura (selva alta), el bosque tropical amazónico (selva baja) y la sabana de palmeras, muchos de los cuales albergan a las áreas naturales protegidas.

Esta diversidad es reconocida a nivel internacional, ya que por ejemplo, el Perú posee 66 millones de hectáreas de bosques, ocupando el segundo puesto en América Latina y el cuarto a nivel mundial en bosques tropicales. Nuestro mar peruano es una de las cuencas pesqueras más importantes del planeta y está en una situación de buena conservación en comparación con otras cuencas pesqueras marinas. La puna o pastizales naturales andinos, con una superficie de 18 millones de hectáreas, es un ecosistema de enorme importancia a nivel global por su biodiversidad.

Asimismo, los ecosistemas también suministran un servicio ambiental llamado belleza escénica  (paisajes)  sobre el  que se  basa la actividad turística que cada año genera para el país más de US$ 2 mil  millones en divisas. (Perú: Economía y Diversidad Biológica, Ministerio del Ambiente)

 

 

Áreas Naturales Protegidas, las guardianas de los más asombrosos ecosistemas

Nuestras 71 ANP de administración nacional están asentadas en los más maravillosos e increíbles ecosistemas del país, como por ejemplo…

- El territorio del Parque Nacional Huascarán es muy accidentado y comprende la Cordillera Blanca, la cordillera tropical más alta y extensa del mundo

- El Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes protege el bosque de manglar, único y representativo de todo el Perú

- El principal objetivo de la Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras es conservar una muestra representativa de la diversidad biológica de los ecosistemas marino costeros del mar frío de la corriente de Humboldt


 

- Una muestra importante del ecosistema de Páramo, escaso en el Perú se conserva en el Santuario Nacional Tabaconas Namballe

- La Reserva Nacional de Tumbes se ubica en un ecosistema único en el mundo, el Bosque Seco Ecuatorial, que sólo se encuentra en el Sur de Ecuador y en el norte del Perú

- La Reserva Comunal Tuntanain conserva una muestra representativa de bosques montanos y premontanos húmedos de la yunga tropical del noeste del país


- La Reserva Nacional de Paracas fue durante mucho tiempo la única ANP marino costera, creada con la finalidad de conservar muestras representativas de la biodiversidad del desierto costero y del mar frío

- La Zona Reservada Sierra del Divisor protege la biodiversidad geomorfológica y cultural de la única región montañosa en el contexto de la selva baja

 

 

La otra cara de la vida: pérdida de ecosistemas, un problema que afecta a todo nivel

La pérdida de ecosistemas es un problema que afecta a todo el mundo sin excepción y con especial énfasis a los países más biodiversos como el nuestro.

En los últimos años, hemos escuchando diferentes informaciones acerca de esta amenaza que hace mucho tiempo ha dejado de ser latente y se ha manifestado en toda magnitud, sin embargo, ¿cuántas veces nos hemos detenido a pensar su real dimensión y en qué y quiénes repercute directamente todo este daño?

Según un estudio realizado por especialistas del Centro de Investigación Forestal Internacional de los Bosques, América Latina concentra “el 65% de la pérdida neta de los bosques del mundo”, y según el Fondo Mundial para la Naturaleza, su informe “Bosques Vivos” señala que hasta 230 millones de hectáreas de bosque podrían desaparecer en el mundo en el año 2050 si no se toman medidas concretas para frenar las actuales tasas de deforestación.

Lamentablemente, este no es único peligro que debemos afrontar; también existen problemas con la contaminación del agua y el aire, la degradación de los suelos, la pérdida de especies, entre otras. Todo ello, finalmente repercute en la economía de nuestro país y directa e indirectamente en los pobladores de las comunidades nativas, campesinas y todos nosotros.

Agricultores, artesanos, cocineros, agencias de turismo, comerciantes, empresarios, etc., absolutamente todos se ven o se van a ver afectados por las cuantiosas pérdidas que están afrontando día a día nuestros ecosistemas y sus recursos naturales.

¿Cómo podrían cambiar los ecosistemas desde ahora al año 2050?

La respuesta es poco alentadora si continuamos actuando sin pensar en el futuro de nuestro planeta. Según la revista Green Facts, se espera que entre un 10 y un 20% de los pastos y bosques actuales serán transformados debido a la expansión de la agricultura, las ciudades y las infraestructuras. El ritmo de transformación de los ecosistemas dependerá en gran medida de la evolución futura de la población, la riqueza, el comercio y la tecnología. Asimismo, los diferentes ecosistemas prevén que la pérdida de hábitats terrestres conducirá, de aquí al año 2050, a una fuerte caída de la diversidad local de especies nativas y de los servicios asociados.

Por ejemplo, el número de especies de plantas podría reducirse un 10-15% como consecuencia de la pérdida de hábitats sufrida entre 1970 y 2050. Algunas especies desaparecerán inmediatamente cuando se modifique su hábitat mientras que otras podrán resistir durante décadas o siglos. El desfase entre la reducción de un hábitat y la extinción de una especie da una oportunidad a los humanos de recuperar los hábitats e impedir la extinción de las especies

Este es un pequeño ejemplo para que comprendan mejor la magnitud de lo que debemos afrontar ante las amenazas contra la biodiversidad (ver video).


Las áreas naturales protegidas luchando día a día

Las ANP no están exentas de amenazas. Sin embargo, la gestión participativa que involucra a los guardaparques, especialistas, jefes, comunidades campesinas y nativas influenciadas por el área, ONGs, autoridades locales y regionales, entre otros, hace que los posibles daños a la integridad ecológica de la biodiversidad se vea reducida y controlada en algunos casos.

El SERNANP ha optado por emplear el concepto de amenaza que integra tanto a las presiones como a las fuentes de presión; entendiendo por presiones a las perturbaciones que reducen la viabilidad de los valores biológicos y culturales de las ANP; mientras que las fuentes de presión son definidas como aquellas actividades que causan las perturbaciones o presiones.

Las estrategias para mitigar las amenazas están dirigidas primordialmente a las fuentes de presión, es por ello que se han identificado las amenazas más comunes a las ANP, y son las que se señalan a continuación:

- Cambio de uso del suelo (deforestación asociada a la agricultura migratoria, monocultivo en grandes extensiones)

- Cultivos ilícitos

- Tala ilegal

- Minería ilegal

- Caza furtiva

- Sobrepastoreo

- Pesca ilegal

- Desarrollo urbano no planificado

- Turismo desordenado

- Cambio climático producto de las actividades humanas.

- Sobreexplotación de los componentes de la diversidad biológica.

Es por ello, que el SERNANP está enfocado en plantear estrategias y acciones para contrarrestar las amenazas. Por ejemplo, consolidar los programas de control y vigilancia fortaleciendo la presencia en el campo, generar alianzas con la población local, usuarios y privados, y consolidar la coordinación interinstitucional e intersectorial.

 

VOLVER PÁGINA PRINCIPAL