Fauna Emblemática en Áreas Naturales Protegidas

Mono choro cola amarilla (Oreonax flavicauda humboldt).- Es una de las 3 especies de primate endémico del Perú, además de  Callicebus oenanthe “tocón andino” y Aotus miconax “mono nocturno andino”. Se  distribuye entre las regiones de Amazonas y San Martín y su hábitat comprende los bosques montanos y bosques de neblina primarios entre los 1400 y 2700 m.s.n.m., donde se alimenta de fruta, flores, hojas, líquenes, raíces de epifitas, entre otros.

El mono choro de cola amarilla se encuentra categorizado como especie En Peligro (EN) por la legislación peruana y en Peligro Crítico (CR) en la Lista Roja de especies amenazadas de la UICN. Está considerado además, entre los 25 primates más amenazados del mundo y entre los 3 más amenazados de Sudamérica. Las principales amenazas que enfrenta son: la destrucción y fragmentación de su hábitat por la agricultura migratoria y la tala ilegal, así como la  cacería de subsistencia. Las regiones donde se encuentra la mayor parte de su hábitat tienen los más altos índices de deforestación en el Perú. De continuar con esta tendencia, se estima que su población decrecerá en un 80% en las próximas 3 generaciones.

Esta  especie  emblemática se encuentra protegida  en  4 áreas naturales protegidas: Parque Nacional del Río Abiseo, Santuario Nacional Cordillera de Colán, Reserva Comunal Chayu Nain y Bosque de Protección Alto Mayo, así como en el Área de Conservación Privada Abra Patricia Alto Nieva.

El dato: Se consideró extinta hasta 1974, cuando unos investigadores encontraron una cría que era tenida como mascota. Este fue el primer ejemplar vivo que la ciencia conoció.


Gallito de las rocas (Rupicola peruviana).- Fue presentado a la ciencia por Latham en 1790. Es una de las aves más espectaculares del mundo, y ave nacional del Perú, por su fantástico plumaje y colorido despliegue para cortejo.

Esta especie es natural de América del Sur y característico de toda la selva alta de nuestro país (entre los 900 a 2400 metros de altura) y se alimenta principalmente de frutas e insectos.

Los machos adultos pasan la mayor parte de su tiempo en leks, sitios comunes de cortejo, donde muchos machos se reúnen a practicar su "danza de apareamiento". Este ritual consiste en oponerse a un macho rival para mostrar su fuerza, por el aleteo de las alas, saltando, corriendo, moviendo la cabeza y emitir llamadas. Cuando las mujeres visitan el lek, estas "danzas de apareamiento" se vuelven aún más intensas, más fuertes y con mayor frecuencia, dando lugar a un espectáculo de colores brillantes y fuertes ruidos. Después de esto, la hembra escoge al macho que la haya impresionado más para aparearse.

Esta espectacular ave habita en varias de las ANP de la selva central del Perú como en los Parques Nacionales Yanachaga Chemillén y Tingo María, el Santuario Histórico de Machupicchu, el Bosque de Protección San Matías San Carlos, Santuario Nacional Pampa Hermosa, entre otras.

El dato: por ser especies muy tímidas que no permiten observarse mucho en su hábitat natural es difícil hacer un seguimiento de su población y poco se sabe acerca de su estado actual. Por ello, la UICN la ha evaluado como "preocupación menor".

 

Oso andino (Tremarctos ornatus): más conocido como oso de anteojos, es una de las ocho especies de oso que existen en el mundo y sólo vive en la región andino Amazónica de América del Sur, siendo el Perú, el país que posee la mayor población de esta especie.

Habita en diversos ecosistemas ubicados entre los 500 msnm, donde baja temporalmente cuando escasea el alimento y los 4,500 msnm, donde rara vez se le puede observar,

prefiriendo vivir en los bosques húmedos y de neblinas situados en las ecorregiones de la Selva Alta y el Páramo, con precipitaciones superiores a los 1,000 mm anuales.

En cuanto a sus características, al alcanzar la madurez, el oso de anteojos puede pesar entre 90 y 180 kilos; mide hasta 2.2 m de alto parado en dos patas y los machos son 50%más grandes que las hembras.

Además, es un animal solitario, de hábitos diurnos y nocturnos, principalmente terrestre pero con algunas costumbres arborícolas como la recolección de frutos y bayas en la parte alta de los árboles y a diferencia de sus parientes próximos, como los osos polares, pardos y negros, el oso de anteojos no hiberna, es decir, no pasa el invierno durmiendo.

Es una especie en peligro de extinción debido a las presiones existen tes en su hábitat debido a la agricultura migratoria y la tala con fines madereros y por la cacería indiscriminada a la cual es sometido (por ser considerado una amenaza para el ganado y para los campos de maíz) y a su tráfico ilícito para ser utilizado como mascota de circo, donde es sometido a numerosos maltratos.

Por ello, es importante y urgente proteger a esta especie, conservando los bosques donde vive, impidiendo su cacería y tráfico ilícito, y desterrando el mito de sus garras como medicamento.

En ese sentido, en nuestro país, existen áreas naturales protegidas que tienen al oso de anteojos como objeto de conservación y velan por su protección. Entre ellas se encuentran  el Santuario Histórico de Machupicchu, la Reserva Privada de Chaparrí, el Parque Nacional Ichigkat Muja-Cordillera del Cóndor, Bosque de Protección Alto Mayo, entre otras.

El dato: algunos investigadores consideran que actualmente no existen más de 18,000 osos de anteojos en estado silvestre en toda la cordillera de los Andes, que mide más de 7,000 km de longitud, por lo que su densidad poblacional resulta bajísima.

 

El guanaco (Lama guanicoe).- es uno de los cuatro camélidos que viven en Sudamérica y uno de los dos silvestres originarios del Perú, junto a la vicuña.

Debido a sus patas largas y a su agilidad y rapidez, es capaz de desplazarse entre terrenos accidentados.

Su distribución abarca desde el norte del Perú, hasta el Sur de Chile y Argentina, manteniendo una pequeña población en Bolivia.

Son ramoneadores y preferentemente pastoreadores, aunque pueden comer raíces y tallos subterráneos e incluso tomar agua de mar, gracias a su alta eficiencia digestiva. A diferencia de la protegida vicuña, los guanacos subsisten precariamente y están muy amenazados por la caza furtiva y el deterioro de su hábitat. Actualmente, ha desaparecido de diversos territorios donde antes habitaba como son los departamentos de Piura, Lima, Apurímac, Huánuco, Ancash, Junín y Puno.

El guanaco se encuentra protegido por el Estado en la Reserva Nacional de Calipuy, en La Libertad y una población de regular tamaño vive en la puna de Ica, en el poblado de Chavín, otra menor en Huallhuas - Ayacucho. Además, un pequeño grupo de 12 ejemplares ha sido introducido con éxito en el Área de Conservación Privada Chaparrí, en la costa de Lambayeque.

El dato.- En nuestro país viven unos 3850 guanacos, desde el desierto caluroso costero hasta las zonas frías y húmedas altoandinas.


El Caimán negro (Melanosuchus niger).- Es considerado el rey de los ríos y cochas amazónicas, debido a su gran tamaño y fiereza.

Los caimanes, que sólo viven en Centro y Sudamérica, están representados por 7 especies que pertenecen a la familia Alligatoridae, 5 de las cuales viven en el Perú. El caimán negro habita tanto en los ríos de aguas tranquilas, como en cochas profundas, zonas pantanosas y bosques inundables, donde encuentra el alimento que le es necesario para sobrevivir.

Es un reptil de hábitos principalmente nocturnos, con adaptaciones especiales en la visión que le permiten buscar su alimento en la oscuridad. Es un animal muy ágil dentro del agua, pero muy torpe en tierra.

Por estar en la cúspide de la cadena trófica, el caimán negro posee enemigos naturales tan poderosos como él, entre los que destacan la anaconda (Eunectes murinus), el lobo de río (Pteronura brasiliensis) y el fiero Jaguar (Panthera onca). Un depredador de menor poder, pero de similar efecto es el gallinazo sucha, quien se come los huevos de este reptil.

No obstante ello, su principal enemigo es el ser humano, quien lo persigue para traficar con la parte blanda de su piel ubicada en el estómago, la cual es utilizada para la elaboración de costosos artículos de lujo, como carteras, correas, zapatos, entre otros.

El dato.- Ante estas amenazas, es de vital importancia proteger a esta maravillosa especie, y es justamente en el Parque Nacional del Manu donde existen poblaciones significativas de caimán negro protegidas por el Estado.

 

El Paiche (Arapaima gigas).- Es uno de los peces de agua dulce más grandes de nuestro planeta.

Su hábitat son las cochas y ríos tranquilos de la cuenca amazónica, y en aguas con alta densidad de plantas acuáticas y vegetación de orilla. Se alimenta preferentemente de peces (boquichico, carachama, mojarra, liza, sardinas y yuhlia), de crustáceos, de insectos y de plantas (algas, huama, gramalote y frutos).

Puede llegar a alcanza una longitud de más de tres metros y su peso puede llegar en algunos casos hasta los 200 kilos.

Debido a su pesca indiscriminada, estuvo a punto de desaparecer de nuestro territorio, por lo que en 1940, la Reserva Nacional Pacaya Samiria se declaró zona reservada para la multiplicación y cría artificial del paiche, quedando totalmente prohibida la pesca en dicha área, sin autorización previa del Ministerio de Formento. (Guía Oficial de Áreas Naturales Protegidas)

Es así, que tras más de 15 años de arduo trabajo de un plan de manejo entre la comunidad local y el personal del área natural protegida, la población de paiche fue repoblada en la cocha El Dorado y sus afluentes.

El dato: El registro del espécimen más grande que se tiene es de un macho de 2,32 m y 133 kg de peso.

Lobo de Río (Pteronura brasiliensis).- Es la nutria más grande del mundo y vive en los bosques tropicales de Sudamérica, principalmente en ríos, lagos, cochas, quebradas y zonas pantanosas, donde encuentra el alimento necesario para su sustento.

Los peces con los que se alimenta el lobo de río son cazados con cierta facilidad gracias a sus bigotes que le sirven para detectar a sus presas, a las membranas interdactilares que le permiten un nado veloz y a la forma aerodinámica de su cuerpo largo y achatado, así como a su cola que le sirve de remo y timón.

Sin bien para muchos, el lobo de río puede ser considerado como un emblema de Madre de Dios, durante varias décadas las poblaciones de lobo de río fueron diezmadas por la comercialización de su fina piel, el turismo agresivo, la sobre explotación de los recursos hidrobiológicos, la minería ilegal y la deforestación.

Fue cazado severamente a partir de los años 1940 a 1970 reduciendo y fragmentando su población, por lo que en una investigación realizada entre 1991 y 1995, en la Reserva de Biósfera del Manu, se comprobó la existencia de tan solo 60 a 65 ejemplares de lobo de río, a pesar de que esa zona era una de las más biodiversas del país.

Felizmente, durante los últimos años se ha llegado a contabilizar un estimado de 5 mil individuos en todo el Perú, pero debemos estar conscientes que aún falta mucho por hacer; es por ello, que esta emblemática especie se encuentra protegida en varias ANP de la selva peruana como los Parques Nacionales del Manu,  Bahuaja Sonene y Yanachaga Chemillén y las Reservas Nacionales Pacaya Samiria y Tambopata.

Asimismo, cabe resaltar que en esta última, la jefatura del área en coordinación de la Sociedad Zoológica de Frankfort viene desarrollando con gran énfasis proyectos para la repoblación de esta especie en el departamento de Madre de Dios.

El dato.- En un esfuerzo conjunto entre la Reserva Nacional Tambopata y la Sociedad Zoológica de Franfort se consiguió, a través de la recolección de más de 12 mil firmas, que el Gobierno Regional de Madre de Dios reconozca a el lobo de río como especie emblemática de esta región. La Resolución Ejecutiva 313 – 2011- GOREMAD/PR de fecha 27 de mayo del 2011 aprobó esta importante iniciativa.

 

La Taricaya (Podocnemis unifilis).- es una tortuga acuática que sólo vive en las cochas, caños y ríos de la Amazonía de Sudamérica en los países de Brasil, Ecuador, Colombia, Bolivia y Perú. En el Perú se distribuye en todos los ríos grandes y medianos de la selva baja.

En estado adulto mide de 38 a 48 centímetros de largo y pesa de 5 a 12 kilos. El  macho, llamado “capitari”, es más pequeño,  pues alcanz a 37 centímetros de largo y pesa unos 4.3 kilos.

La hembra comienza a poner sus huevos entre los cinco y seis años de vida en las playas de arena, y en algunas ocasiones de barro, para cavar un hoyo para depositar en él sus huevos. Una sola taricaya puede poner entre 24 y 46 huevos.

Si bien, hace mucho tiempo, la taricaya era muy abundante en los ríos y cochas de la selva, su explotación descontrolada por extractores ilegales, sobre todo para comercialización, ha provocado su escasez en muchos lugares donde antes era abundante.

Afortunadamente, las jefaturas de las áreas naturales protegidas de la Amazonía de nuestro país, vienen desarrollando planes de aprovechamiento de la taricaya desde hace varios años, los mismos que han dado como resultado proyectos de recolección e incubación de sus huevos en playas artificiales, que han permitido hasta hoy la liberación de más de 174 mil ejemplares hasta el 2004, sólo en la Reserva Nacional Pacaya Samiria.

El Parque Nacional Alto Purús también ha desarrollado satisfactoriamente este tipo de proyectos, que involucran a la población infantil en la protección y liberación de las taricayas con el objetivo de crear conciencia en los pobladores locales desde temprana edad.

El dato.- hasta la fecha ya se han liberado más 6 mil taricayas en la Reserva Nacional Allpahuayo-Mishana.

 

Pava aliblanca (Penelope albipennis).- Una de las cuatro especies más amenazadas del Perú.

La pava aliblanca fue descrita por primera vez en 1877 por el famoso naturalista Ladislao Taczanowsky y desde entonces no se supo nada de ella, por lo que la comunidad científica, luego de numerosos intentos por encontrarla en la costa norte, la dio por extinta.

Sin embargo, para la ornitóloga María Koepcke la pava aliblanca no había desaparecido totalmente, por ello persuadió al conservacionista Gustavo Del Solar para que fuera en su búsqueda, indicándole que podría estar en los bosques secos del norte del país.

Es así que en 1977, y luego de múltiples indagaciones entre los pobladores locales, Del Solar recibió el testimonio de Sebastián Chinchay, quien le informó que había visto un ave con las características de la pava aliblanca cerca de la Quebrada San Isidro, en Olmos, Lambayeque.

La noticia del redescubrimiento dio rápidamente la vuelta al mundo y se convirtió en un gran acontecimiento científico. En vista de ello, el Congreso de la República del Perú aprobó la Ley Nº 28049 donde se "declara de interés nacional la reproducción y conservación de la Pava Aliblanca y se prohibe su caza, extracción, transporte y/o exportación con fines comerciales".

La pava aliblanca es un ave originaria del Perú y vive en la ecorregión del Bosque Seco Ecuatorial. Sin embargo, su hábitat se reduce a una franja discontinua de bosques que se extiende casi paralela a la Cordillera de los Andes, de aproximadamente 120 km de largo y 5 de ancho.

Esta esbelta ave posee un plumaje negro con reflejos verde iridiscente en el dorso y en su larga cola, la garganta desnuda con una bolsa gular roja, pico gris azulado que hacia la punta se torna más negro, patas rosadas a anaranjadas y de 8 a 9 remiges primarias de color blanco en los extremos de las alas, característica que dio origen a su nombre.

Actualmente, existen áreas naturales protegidas que la tienen como objeto de conservación, como es el caso del Refugio de Vida Silvestre Laquipampa, que protege una muestra representativa del Bosque Seco del Noroeste, que sirve como hábitat de esta hermosa especie.

Asimismo, este refugio realiza investigaciones científicas y tecnológicas del comportamiento, manejo, reproducción en cautiverio y repoblamiento de la pava aliblanca.

El dato.- Laquipampa es la única área protegida con poblaciones silvestres de esta especie, que forma parte de la región de endemismo Tumbesina.

 

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Fuentes: Guía Oficial de Áreas Naturales Protegidas y Perú Ecológico

 

 

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